viernes, 12 de agosto de 2011

Más recuerdos......


Cuanto me case, viví siete (7) años en la casa de mis padres, mi hija tenia esa edad cuando nació su hermano,  estuvimos  tres (3) meses más y nos mudamos a Puerto Ordaz, Estado Bolívar, eso es otra historia.

Todos convivíamos en una casa de 80mts, y nosotros, en una habitación de 4x4mts, y éramos felices.

Cuando visite la casa de mis padres vi esa habitación y pensé que podía resolver los problemas que tengo ahora en esa habitación, era joven, tenía una familia que me apoyaba en todo, tenía sueños y metas por concretar.  

Ahora los sueños y las metas se desvanecieron   y cada día es una vida.

Ay señor! Me quedan mis hijos y a futuros los nietos, mis hermanos que son un pilar, una columna que me sostienen para seguir escribiendo estas paginas de mi vida.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Juegos de memoria

La memoria tiene juegos sorpresivos. Hace poco estaba en la casa familiar, la casa de mis padres, que tenia más de un año sin ocupación, vacía, cuando abrí la puerta de una vez vinieron los recuerdos emotivos y sensoriales. Cuantos años viví en estas paredes, todo me recuerda mi infancia, mis hermanos y por supuesto a mis padres.


Me acuerdo de los domingos, mi papá ponía tempranito canciones llaneras a todo volumen y limpiaba las jaulas de los canarios esperando la sopa que mi mamá estaba preparando para nosotros, los vecinos y los amigos.


Mi mamá nos hacia desayuno fuerte porque muchachos al fin no nos gustaba la sopa, y después, a leer la prensa, cualquier sección, la que te gustaba, y luego, a jugar. En la tarde, mi mamá hacia una torta y café con leche, entonces los varones veían la televisión y las hembras nos hacíamos tratamientos de belleza (el cabello, manicure, pedicure), planchábamos los uniformes, para estar lista para la semana.


Cuantas fechas celebradas, cumpleaños, bautizos, 15 años, matrimonios, nacimientos, navidad, fin de año y reuniones con amigos, de más………


Pero, también la memoria recordó momentos tristes, entré a las habitaciones de mis hermanos y los vi acostados y enfermos, y en la de mis padres sentí su presencia y percibí que están contentos porque yo estaba ahí.


Ahora solo queda el recuerdo de esos días, en una memoria enferma que hace juegos sorpresivos.